Tras recoger el pase y preguntar al guarda que tal el río (respuesta: muy bien,baja bien) llegamos a la orilla y ¿ que nos encontramos ?; el río baja marrón.
Asi que mi compañero y yo, decidimos probar suerte con el streamer en una tabla grande. La verdad que a pesar del color del agua la primera trucha no se hace esperar.

Conforme avanza la mañana el agua el agua se va aclarando y el cielo muestra los primeros rayos de sol. Aparecen algunas efemeras pero las truchas siguen en el fondo. Está claro que hoy es día de streamer.

Al final de la tarde, y con unas cuantas truchas a capturadas y otras tantas pinchadas, llegamos a una pequeña tabla. Seguimos con nuestro ultimo streamer (hemos ido dejandolos como adornos en las ramas de algunos arboles para darles un toque de color). En dos minutos las truchas se ponen a saltar como locas fuera del agua. Un pequeño sereno de 5 minutos y otra vez quietud.
Al final resumiría el día con una palabra "chapo".